La colaboración entre Eli Keszler y Keith Fullerton Whitman reúne dos aproximaciones singulares a la composición contemporánea. Las resonancias metálicas y los patrones rítmicos de Keszler conviven con el trabajo de síntesis y procesamiento digital de Whitman, uno de los nombres más consistentes de la electrónica experimental estadounidense. El álbum desarrolla un lenguaje atento a la espacialidad, a las transformaciones tímbricas y a las variaciones de densidad sonora.
Entrada libre Miércoles 1, 8, 15 y 22 de julio, sonando continuamente desde las 6:00 p. m. a 12:00 a. m. en la Sala de músicas actuales.